AL FIN…

Al finVolvemos a la vagancia perpetua. Sigo diciendo que aún no sé cómo el tiempo pasa tan rematadamente rápido. Aquí os traigo el último microrrrelato (“Al fin…”) que he presentado a un concurso y que no ha sido seleccionado. Por ello, para que lo disfrutéis, os lo dejo y ya me comentaréis qué os ha parecido.


Flotaba como una hoja en la suave brisa, mientras dos metros bajo el suelo todo había acabado. Aquel era mi principio, el descanso que siempre había ansiado. Un comienzo, tétrico, que pensaba cobrarme con creces. Él me había enterrado, destruyendo todos mis sueños, pero iba a pagármelo pues no pensaba dejarlo descansar. Empezaba el inicio de mi nueva vida, incorpórea pero más libre que nunca.

El enorme jardín aún olía a flores frescas mientras mi cuerpo languidecía. Nunca escucharon mis gritos, las súplicas de una ayuda que jamás llegó; ni tampoco los de las demás. La venganza empezaba ahora. Mi exultante energía me había devuelto el carácter perdido. Ya era tarde, lo sabía, pero también lo sería para él. Nunca se arrepentiría lo suficiente, pues ahora era mi turno; nuestro turno. Comenzaba la vendetta, la hora había llegado. Pagaría cada golpe, cada insulto, cada puñalada, incluso desde la tumba ninguna de nosotras se rendiría. Ya éramos más de diez y no queríamos que otras más se uniesen. Iba a lamentar su existencia. En aquel lugar, al fin, se iniciaban nuestras nuevas vidas.

Ainhoa Pastor Sempere

No os olvidéis de comentar. Muchas gracias por estar ahí y nos vemos en las sombras.
(Si queréis incluirlo en algún lugar o extracto, por favor, citad el blog y autora original)

 

2 reflexiones sobre “AL FIN…

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